Kiko

Kiko peligra muy fuerte, 

con La muerte en los talones.

Pero La parca se pierde

se le enredan los calzones.

La Tiznada llega a verlo, 

pero Kiko se fue al metro,

y en medio de tal relajo, 

ella sigue a otro Prieto.

La Jija de la Trompada, 

se agazapa en la cortina,

espera la campanada,

pa’matarlo en la cantina.

Mas él rápido se ha ido,

a esconderse con su amada,

huyendo rumbo al Sureste, 

dejando, aunque le moleste, 

a La Dama Fría, plantada.