Karaokeros

Mis amigos  karaokeros,

afinaban sus cogotes, 

todos estaban muy cueros,

sacudiendo los bigotes.

Escuché por  aquí aullidos, 

segurito hay moribundos,

y han de estar super tullidos,

suenan muy nauseabundos.

Llega la Fría al cantorrio,

no se sabe quién se muere,

nadie está tan vejestorio,

tal vez mejor yo me cuele.

Y hasta ahora los fiesteros,

cantan y cantan contentos, 

sin aves de mal agüero,

ni quien les quite el aliento.

Pelona y karaokeros, 

estiran la hora fatal. 

Cantando como jilgueros,

reinventaron su final.