Estaba lavando Berta
y haciéndose la comida,
abre La Parka la puerta,
y le dice: ¡Estás perdida!
Mas Bertita acomedida,
le sirve tremendo plato.
La Muerte muy complacida,
le dice a Doña Pingúica:
¡La comida está muy buena,
yo a ti me jor no te mato!